Llega el día que nuestros sistemas no funcionan, no recibimos el dashboard o reporte esperado, los clientes nos escriben informando que no está en línea nuestro sitio web, los correos que enviamos rebotan, no podemos empezar con una iniciativa de negocio por falta de recursos tecnológicos, nos informan que se ha filtrado información, aparecemos en posts de LinkedIn y X confirmando la filtración, nos informan que tenemos que renovar licenciamiento muy costoso.
Pareciera que las cosas se ponen de acuerdo para fallar todas juntas y en el peor momento. Nos preguntamos dónde queda la inversión que hicimos en tecnología, la compra de licencias, el desarrollo de la web. ¿Realmente sirvió de algo? ¿Por qué parece que tanto esfuerzo no sirvió para nada?
Si algo te puede hacer sentir mejor, es pensar que es más común de lo que crees. Pero no debería ser lo normal. Hay muchos problemas en tecnología que se pueden evitar, anticipar y prevenir. ¿Cómo? Teniendo visibilidad.
Estamos hablando de la misma visibilidad que necesitas para conocer tus estados financieros, la misma visibilidad para saber si una campaña de marketing está funcionando, pero enfocada en los recursos tecnológicos. Esa visibilidad debe tenerla tu equipo de tecnología.
Lograr esa claridad no implica una inversión millonaria en licencias y recursos, ni tener un staff altamente especializado. Entonces, ¿qué implica?
En este artículo hablaremos de dos herramientas muy populares a nivel mundial, con capacidad de nivel empresarial: Zabbix y Grafana.
El debate está abierto en Internet: ¿cuál es mejor?
La respuesta está entre “depende” y “ambos”. En este artículo analizaremos el concepto de observabilidad, cuál es el beneficio de implementarla en nuestros negocios, las consecuencias de no tenerla y cuál necesitamos.
¿Qué es la observabilidad?
La observabilidad son los indicadores de cómo está operando tu tecnología. Es el conjunto de herramientas que te permiten saber, en cualquier momento, qué está pasando dentro de tus recursos tecnológicos. Puedes saber qué ocurre en tus servidores, red, aplicaciones y servicios. Sabrás si todo opera con normalidad, si es necesario hacer algún ajuste para optimizar su uso, si algo está por fallar o si ya falló.
Es muy similar al tablero que solemos mirar cuando manejamos. Sin ese tablero podemos manejar sin problemas, nada nos impide hacerlo, pero cuánto agradecemos tener un velocímetro, luz de gasolina, temperatura del motor, ¿verdad?
Este conjunto de herramientas realmente mejorará la conducción de tu empresa y de tu infraestructura tecnológica.
Beneficios reales de tener observabilidad
Tener toda esa visibilidad se traduce en tranquilidad y dinero. ¿Por qué?
- Nos enteramos antes que nuestros clientes, y si somos rápidos, seremos los únicos en enterarnos.
- Invertimos menos horas apagando incendios y usamos ese tiempo mejorando el negocio.
- Tenemos datos en tiempo real que nos permiten tomar decisiones precisas.
- Evitamos interrupciones del servicio, lo que implica mejor reputación hacia los clientes y menos tiempos muertos en nuestros equipos.
Las consecuencias de no tener observabilidad
Si te sentiste identificado con los primeros párrafos, entonces posiblemente ya lo estés viviendo, pero mencionemos algunas:
- Nos enteramos de los problemas por las quejas de los clientes.
- Resolver un incidente se vuelve lento.
- Nuestros sistemas caen por los mismos motivos, una y otra vez.
- Se toman decisiones en base a intuiciones, no a datos.
- El equipo técnico trabaja de manera reactiva, sin oportunidad de mejora.
Zabbix vs Grafana: ¿en qué se diferencian?
Ahora sí, hablemos de las herramientas.
Zabbix es el guardián de tu infraestructura. Es la herramienta que vigila los recursos del negocio: switches, servidores, firewalls, bases de datos. Te avisa si un disco se está llenando, la temperatura de un servidor, si se cayó algún enlace, si se reinició algún servidor, la cantidad de solicitudes que recibe un servicio, entre otros.
Grafana es el investigador de tu infraestructura. Es un poco más complejo que Zabbix y requiere herramientas complementarias propias de su ecosistema. Grafana te ayuda a saber qué ocurre dentro de las aplicaciones: por qué una consulta demoró tanto, en qué punto las transacciones no progresan, qué integración está fallando, entre otros.
En pocas palabras: Zabbix cuida que el edificio no se caiga. Grafana te muestra qué está pasando dentro de cada oficina del edificio, piso por piso, persona por persona.
Cuando logramos entender esto, podemos sacarle provecho a ambas herramientas, o elegir cuál necesitamos realmente según el momento de nuestra empresa.
¿Zabbix y Grafana pueden usarse juntos?
Sí. No son herramientas competidoras, sino complementarias. Zabbix se enfoca en la infraestructura (servidores, red, hardware) y Grafana se enfoca en las aplicaciones y su comportamiento interno. Muchas empresas usan ambas al mismo tiempo, cada una atendida por el equipo que le corresponde: infraestructura por un lado, desarrollo y aplicaciones por otro.
¿Cuál necesita mi empresa: Zabbix o Grafana?
Depende de qué necesitas ver primero. Si tu prioridad es saber si tus servidores, redes y hardware están funcionando bien, empieza por Zabbix. Si ya tienes esa base cubierta y necesitas entender el comportamiento de tus aplicaciones y la experiencia de tus usuarios, ahí entra Grafana. La mayoría de empresas termina necesitando ambas, en distintas etapas de su crecimiento.
¿Tu empresa ya tiene esa visibilidad?
Que hayas leído hasta aquí dice mucho y hace la diferencia, ya que pocas empresas tienen implementadas estas herramientas. Ya sea por desconocimiento, miedo a entrar a un terreno desconocido, o prejuicios sobre costos altos de licenciamiento.
En OBSYSTEM ayudamos a implementar una plataforma de observabilidad real, entendiendo tu negocio y los desafíos tecnológicos por los que estás pasando. Somos muy flexibles con el alcance y los presupuestos de cada cliente.
Si quieres saber qué tan visible (o a ciegas) está operando tu infraestructura hoy, conversemos. Una revisión inicial puede mostrarte, en pocos días, los puntos ciegos que hoy te están costando plata sin que lo sepas.